Categoría: Test

Adrian Owen y su test de inteligencia de Cambridge Brain Sciences

Hoy presentamos una web donde podemos ejercitar nuestras capacidades cognitivas a la par que participamos en un estudio científico. Es la web creada por Adrian Owen y Adam Hampshire en la cual han desarrollado un test de inteligencia basado en una batería de pruebas cognitivas para entrenar nuestro cerebro. Es una página en la que, tras un breve registro, se procede a realizar las diferentes pruebas, con un nivel de dificultad apropiado a cada persona, aumentando su dificultad conforme vamos avanzando en nuestro entrenamiento.

Web de Cambridge Brain Sciences


Adrian Owen, uno de los doctores encargados de valorar las pruebas del test, es un neurocientífico con una amplia carrera en el mundo del estudio del cerebro. Se doctoró en el Instituto de Psiquiatría de Londres, en 1992 se trasladó a la Unidad de Neurociencia Cognitiva del Instituto Neurológico de Montreal. Fue galardonado en 1996 con la Beca Darwin Pinsent, una beca que se concede a científicos pioneros en la investigación de un determinado problema relacionado con defectos mentales, enfermedades o trastornos, por parte de la Universidad de Cambrigde, lugar donde trabajó en el Centro Wolfson de técnicas de imagen del Cerebro. Desde enero de 2011 trabaja con su equipo en Canadá, en la Universidad de Western Ontario (UWO).


Los objetivos de Cambridge Brain Sciences, según nos indican en su página, tiene dos objetivos:

  • Proporcionar una plataforma web disponible de forma gratuita para el público en general y la comunidad científica para evaluar las funciones cognitivas mediante una batería de pruebas entre las que encontramos memoria, atención, razonamiento y planificación, rigurosamente probado y comprobado científicamente. Las pruebas disponibles en la web se han utilizado en estudios científicos sobre la función cerebral y la cognición humanas, estudios realizados por los doctores Adrian Owen y Adam Hampshire, estudios que han sido publicados en diversas revistas científicas.
  • Proporcionar una plataforma para la evaluación de de la función cognitiva en grupos seleccionados de personas con fines de investigación científica, incluyendo ensayos clínicos y farmacéuticos. La pataforma Cambridge Brain Sciences ya ha sido utilizada por una compañía farmacéutica para llevar a cabo un ensayo completo de un medicamento. 

A continuación podemos ver la entrevista del doctor Adrian Owen realizada por Eduard Punset en la Universidad de Cambridge, en la que nos expone su teoría de los doce pilares de la inteligencia.


Espero que les haya gustado y que dejen sus comentarios.

¿¿¿Personalidad tipo A o tipo B???

No hay duda del papel que desempeñan los psicólogos en el estudio de la conducta y la personalidad, pero en la década de los 50 los cardiólogos Meyer Friedman y Ray Rosenman, del Hospital de Monte Sinaí en EEUU, establecieron las características de un determinado tipo de comportamiento que constituye un factor de riesgo para la salud: Personalidad Tipo A.

  Ray Rosenman                  Meyer Friedman


Las personas con este tipo de comportamiento poseen ciertas características, son impacientes, muy competitivos, les cuesta relajarse, caminan rápido y suelen realizar varias actividades al mismo tiempo. Esta forma de vida les produce un elevado nivel de estrés, pudiendo llegar a acarrearles algún tipo de enfermedad coronaria

Suelen ser personas que se consideran el centro de atención y que sus intereses son más válidos que los de los demás. Egocéntricos, con un pensamiento rígido y correcto, y una cierta incapacidad de desconectar del trabajo.

También presentan una baja autoestima, ya que su valor personal depende de sus logros, a la vez que es muy exigente consigo mismo. Debido a esto, tienen gran temor al fracaso.

El tipo A es un factor de riesgo como pueden ser la hipertensión, la obesidad o el tabaco.


El caso opuesto es el Tipo B, son personas relajadas y muy pacientes. No suelen triunfar en los negocios y optan por dejar las actividades que están realizando para terminarlas más tarde. Son personas apáticas y no se embarcan en retos difíciles. Hacen las cosas con calma y sin sentirse estresados.
Son personas asertivasexpresa sus emociones de una forma adecuada y no agresiva. Entre las cualidades que ostentan  este tipo de personas están la tranquilidad, empatía, no se estresa  fácilmente, son cálidos y seguros de sí mismos lo que les hace que no sean competitivos ni se crean superiores a los demás.

Tienden a llevar una vida muy regular y tranquila, durante la que, a menudo, se detiene para evaluar sus logros.

Existe un tercer tipo de personalidad denominada de Tipo C, que es un compendio de cualidades de los tipos anteriores, considerándose mixta.

No obstante esta clasificación fue descrita por Friedman y Roseman con amplias lagunas en su planteamiento. Entre los psicólogos actuales que estudian la personalidad, exponen que esta teoría tiene serias limitaciones entre las que destacamos la cantidad tan limitada de las muestras recogidas que impide realizar una definición rigurosa y completa entre ambos tipos de personalidad, lo que hace de ésta una teoría muy criticada por los especialistas.

A continuación, y como mero pasatiempo sin valor diagnóstico, puede contestar el siguiente cuestionario y descubrir cuál es su tipo de personalidad.

Resultados:

16 puntos o más:
Con esta puntuación tu carácter es de Tipo A, debes relajarte y tomarte las cosas con más filosofía, pues corres un mayor riesgo de sufrir enfermedades coronarias y ansiedad. El uso de técnicas de relajación te vendría muy bien.
Entre 8 y 15 puntos:
Esta es una puntuación normal, es decir, de Tipo C. Dentro de estos parámetros es donde se encuentran la mayoría de personas. Eres lo suficientemente activo para ser eficiente pero sabiendo mantener la calma en situaciones que así lo requieran. 
7 puntos o menos:
Con este resultado se puede decir que tienes una personalidad Tipo B, poco vulnerable a sufrir ansiedad, dejando que las cosas sigan su camino de forma natural, sin agobios. Esto no evita que te sientas nervioso o angustiado si el contexto lo requiere, pero siempre manteniendo la calma por encima de todo. 

Si quieres más abajo puedes comentar  tu resultado. 

Espero que te haya gustado.

Test de inteligencia

Según su definición, la palabra inteligencia tiene una multitud de significados muy variopintos dependiendo del contexto donde se utilice. Desde un punto de vista psicológico la vamos a definir como la capacidad de un organismo para adaptarse a su entorno de la forma más ventajosa para su supervivencia. Inmerso en esta definición  nos encontramos varios conceptos como pueden ser el aprendizaje, la capacidad de resolver problemas y comprender y elaborar la información que percibimos a través de nuestros sentidos.

Pues bien, la inteligencia y su investigación es algo que ha ocupado gran parte de la vida del ser humano desde sus más prontos inicios. Nos encontramos con que ya los antiguos filósofos griegos, los cuales estudiaban la mente humana, hasta la actualidad en que la inteligencia es estudiada por diferentes ramas de las ciencias de la salud, como es el caso de la psicología. 
Durante este tiempo, su estudio ha sufrido un profundo cambio, con la aparición de la psicología experimental allá por finales del siglo XIX, hasta nuestros días, con las nuevas técnicas de neuroimagen, que nos permiten el estudio sobre el funcionamiento de la cuna de nuestra inteligencia y nuestras emociones, el cerebro.


Hay un dato, resultado de medir la inteligencia, el cociente intelectual, que no es ni más ni menos que que el porcentaje de personas que son más inteligentes que la persona sometida al test.

La inteligencia se ha estudiado y medido a lo largo de los años mediante una serie de pruebas creadas para tal efecto. El creador del primer test de inteligencia fue Alfred Binet, que utilizó esas pruebas para evaluar a los niños que mostrasen pruebas de sufrir un retraso en su desarrollo cognitivo. 
Tras ese test hubo otros autores que realizaron unos test para cubrir las necesidades a nivel cognitivo que requerían a los aspirantes a cierto puesto de trabajo, por ejemplo, el test de matrices progresivas de Raven.

Ejemplo de matriz del test de Raven.

Aquí hay un ejemplo del mencionado test de Raven, que sirva como mero pasatiempo ya que para medir realmente la inteligencia de una persona es necesario administrar una serie de  baterías de test normalizados que indiquen con un porcentaje, el lugar que ocupa la persona evaluada en una determinada gráfica con respecto a los demás. 
Aun existiendo dichas pruebas para “medir” el cociente intelectual de una persona, a día de hoy sigue habiendo cierta controversia a la hora de describir con exactitud lo que es la inteligencia y los múltiples campos a nivel cognitivo que abarca y, por ende, un cierto halo de subjetividad que cubre a estos test, por muy normalizados que estén.