Tu P300 es capaz de decir lo inteligente que eres

En primer lugar vamos a definir qué es un potencial evocado (PE), parafraseando a Núñez, Corral y Escera (2004).

Un potencial evocado (PE) es una fluctuación de los potenciales eléctricos del cerebro provocada por la ocurrencia de un suceso o presentación de un estímulo.”

Usando un lenguaje más coloquial, un PE se puede definir como las desviaciones en la amplitud de las ondas eléctricas que tienen lugar en nuestro cerebro, partiendo de la premisa de que el funcionamiento de nuestro encéfalo se basa tanto en una comunicación eléctrica (PE) como química (neurotransmisores), cuando recibe la información que llega hasta él por medio de las vías sensoriales, motoras o cognitivas.
Esta transmisión de información, o input desde un punto de vista cognitivo, que entra en nuestro cerebro y regula la forma de relacionarnos con nuestro entorno, es la responsable de la variación de los distintos PE, modulando la respuesta más oportuna para hacer frente a la situación donde nos encontremos envueltos. Para medir los PE es necesario colocar sobre el cuero cabelludo unos electrodos utilizando el Sistema 10-20 (fig. 1) y realizar a continuación un electroencefalograma (EEG) mientras se presenta una serie de estímulos.

Sistema_internacional_10-20_opt
Figura 1

 

Nosotros nos vamos a centrar en esta ocasión en la relación que existe entre la inteligencia y los PE, desde una postura de la psicología de las diferencias individuales, teniendo en cuenta que la velocidad a la que viaja la información a través de nuestro cerebro puede ser determinante en la habilidad que tenemos cada uno durante el desarrollo de algunas tareas, sobre todo tareas complejas (Ortiz et al., 1999) como son las pruebas que evalúan la inteligencia.

El PE más estudiado es el el denominado P300. Existen estudios que tienen como índice de medida este potencial en investigaciones tan variopintas como esquizofrenia (Vilela-Cortés et al., 1999), autismo (Valdizán, 2004), inteligencia (Fernánez, 1999) o la memoria de trabajo (Donchin et al., 1986) entre otros. Vamos a analizar el porqué se le ha dado este nombre, P300. En primer lugar, la P, por que es una onda eléctrica con amplitud positiva es decir, en el electroencefalograma ocuparía la parte superior por encima de 0 (fig.2), en contraposición de aquellas otras ondas que tienen un carácter negativo o descarga eléctrica. En cuanto a la asignación
del número 300, se denomina así porque hace su aparición con una latencia aproximada de 300 milisegundos (ms), aunque depende del método que se elija para realizar su registro puede ser más o menos acertado el término de 300 ms.    

FIGURA P300
Figura 2

Esta onda está relacionada con el nivel de inteligencia, que se puede medir con el test de matrices progresivas de Raven. La onda P300 en el caso de las personas con un cociente intelectual superior suele tener una latencia más corta y una amplitud mayor que en las personas con un CI bajo (Erlt, 1973). A pesar de que estos resultado son en algunos estudios contradictorios, sí podemos afirmar que existe cierta correlación entre CI y velocidad de transmisión de información (Hendrickson, 1982). En estudios posteriores se ha encontrado que cuando la velocidad de transmisión a través del sistema neuronal no es muy rápida, este sistema puede colapsarse induciendo errores en dicha transmisión, perdiendo de esta forma parte de la información que se encuentra en la memoria a corto plazo (MCP), teniendo que recuperar la información perdida de la memoria a largo plazo (MLP), lo que conlleva unos tiempos de respuesta más elevados en personas con un CI bajo (Ferrando, 1993).

 

De esta forma, se pueden observar en las personas con un CI más bajo, unos tiempos de respuesta más altos, ya que necesitan de más tiempo para acceder a la interpretación que hace su cerebro de la información proveniente del exterior en forma de estímulo. Cuanto más aumenta la cantidad de información a procesar, más se incrementa el tiempo de reacción.

En cuanto a la amplitud de la onda, en el caso de una persona con bajo CI es mayor que la amplitud de onda en una persona con alto CI, lo cual nos sugiere que puede existir una asociación entre la inteligencia, los componentes negativos y el tiempo de respuesta motriz (Fernández, 1999).

En el estudio de Fernández et al., las diferencias entre los grupos de bajo y alto CI, se extrae la conclusión de que la duración del movimiento ante un estímulo externo en el caso del grupo de alto CI, es más corta que en el otro grupo, lo que viene a definir que el tiempo que utilizan para inspeccionar el estímulo está relacionado con una mente más ágil a nivel de procesamiento, lo que supone una ventaja ante una prueba de inteligencia.

En resumen, y partiendo de la revisión de los trabajos consultados, que se pueden descargar en la apartado de “Fuentes” al final de post, vemos que entre los grupos de bajo y alto CI, existen algunas diferencias tanto en las respuesta neuronal y motora a la estimulación sensorial, motora y cognitiva, así como diferencias en la forma de evaluación, procesamiento y ejecución de los procesos sensoriomotores entre los dos grupos, aunque será necesario seguir con las investigaciones para aportar más datos que nos desvelen si nuestra onda P300 es capaz de decir cuan inteligente eres.

cerebro electrodos

Fuentes:
Valdizán, J.R., Abril-Villalba, B, Méndez-García, M., Sans-Capdevila, O., Pablo, M.J., Peralta, P., Lasierra, Y., Bernal-Lafuente, M. (2003) Potenciales evocados cognitivos en niños autistas. Revista de Neurología vol. 36 nº 5, pag. 425-428 PDF
Cosculluela, A., Andrés, A., Tous, J.M. (1992) Inteligencia y velocidad o eficiencia del procesamiento de información. Anuario de Psicologia 1992, no 52, 67-77 O 1992, Facultat de Psicologia Universitat de Barcelona PDF
Fernández, A., Ortiz, T., Maestú, F., Martínez, E., Robles, J.I., García de León, M. (1999) Diferencias en potenciales evocados de larga latencia y respuesta motriz en sujetos con alto y bajo CI. Psicothema vol.11, nº 1, pag. 53-63 Universidad Complutense de Madrid PDF
Ferrando, P.J., Vigil, A., Lorenzo, U., Tous, J. (1993) Inteligencia psicométrica, tiempo de inspección y potenciales evocados: validez de constructo. Anuario de Psicología 1993, no 58, 39-51 Ce 1993, Facultat de Psicologia Universitat de Barcelona. Universidad Rovira i Virgili PDF
Núñez-Peña, M.I.,  Corral, M.J., Escera, C. (2004) Potenciales evocados cerebrales en el contexto de la investigación psicológica: una actualización. Anuario de Psicologia 2004, vol. 35, n”, 3-21 O 2004, Facultat de Psicologia Universitat de Barcelona Universitat de Barcelona PDF

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