Las diferencias entre el cerebro masculino y femenino fuente de discusión en la pareja

Quien no ha tenido alguna discusión con su pareja, motivo que quizá le haya traído hasta aquí en busca de una solución, pues bien, para encontrar esa solución nos remontaremos algún tiempo atrás. 
Algo tan sencillo como discutir sobre cuál de los dos tiene razón en un “determinado debate” tiene como base las diferencias en las estructuras cerebrales de ambos sexos. Hagamos una breve introducción sobre el origen de esas diferencias.

hombre y mujer
Fotografía realizada por un amigo. Si te gusta haz clic en  este enlace. MUCHAS GRACIAS IVANOV.




Nos referimos a por qué a los hombres y a las mujeres se nos dan bien unas cosas u otras. 
Situémonos en el vientre de nuestra madre, a partir de la novena semana de gestación, para ser más exactos, ya que hasta la semana octava todos lo embriones son biológicamente femeninos. Allí es donde nuestro cerebro forma sus estructuras al ser expuesto a más o menos sustancias biológicas, algunas creadas por el cuerpo de la madre y otras por los órganos del embrión. Una de estas sustancias es la testosterona y será de vital importancia la cantidad  y el tiempo de exposición a ella para determinar si un cerebro tendrá una estructura masculina o femenina.





En el caso del cerebro femenino predomina la materia blanca, compuesta de los axones de las neuronas (establecen las conexiones entre neuronas), y en el masculino predomina la materia gris (gobiernan la información que se transporta hasta el axón), que son los cuerpos neuronales.

Esta diferencia hace que el cerebro femenino sea más bueno en unas situaciones que el masculino y viceversa. Pongamos un ejemplo en como el cerebro femenino es capaz de mantener la atención sobre dos cosas al mismo tiempo, con las limitaciones que tiene una tarea de atención dividida, ya que sus conexiones son más rápidas debido a la mayor cantidad de materia blanca que actúan como vías de comunicación, cosa que en el cerebro masculino, esa comunicación es más “lenta”.

El cerebro masculino es más propenso a coger el mando de la televisión y cambiar de canal con tal de no ver los anuncios, en cambio al cerebro femenino parece no importarle ver la publicidad. No es algo que se haga por fastidiar en ninguno de los dos casos, por eso, es necesario armarse de paciencia para no saltar ante un hecho como este.

Cuando una persona con cerebro femenino se dirige a otra con cerebro masculino, suele haber cierta controversia. Quién no se ha visto envuelto en una situación como la siguiente:

  • Pero, ¿me estás escuchando?
  • Eh….sí….
  • ¿Que te acabo de decir?
  • Pues eso….lo de que……
  • Lo ves, siempre haces lo mismo

Analicemos esta situación. En primer lugar, tenemos una pregunta pidiendo una respuesta para comprobar la atención mostrada por uno de los miembros de la pareja, en este caso, la persona con cerebro femenino se dirige al portador del cerebro masculino mientras va conduciendo, de ahí que no se haya enterado de la conversación. A continuación vemos como el cerebro femenino hace uso del adverbio “siempre”. Normalmente, el cerebro femenino usa este tipo de adverbios de tiempo para enfatizar el momento presente, para nada más, sin la intención de echar nada en cara (Pease y Pease, 2008). El cerebro masculino interpreta este “siempre” poniéndose a la defensiva diciendo eso de: ¿Siempre? No, siempre no hago lo mismo, estaba escuchándote pero….. 

Y como esta escena podemos enumerar multitud de situaciones semejantes, en las que cada sexo tira hacia su lado, defendiendo sus razones desde su propio punto de vista, punto de vista que se asemeja a un puzzle formado a partir de varias piezas, entre los que destacamos los esquemas y sesgos cognitivos propios de cada persona, además de influir la forma en que nuestros cerebros interpretan esos hechos, debido a las diferencias estructurales que antes mencionamos.

Por lo tanto, cuando tu pareja parece no escucharte mientras está conduciendo, cuando te pida algo de sensibilidad y comunicación, cuando critique tu forma de conducir, cuando no sea capaz de encontrar algo que necesite en un cajón o simplemente cuando se deje la tapa del inodoro abierta, piensa que quizá no lo haga de forma intencionada y sea una reacción simple “ordenada” por su cerebro, porque si hay algo que nos hace humanos es la comprensión hacia nuestros semejantes y más aún hacia una persona a quien queremos tener a nuestro lado y compartir nuestro tiempo.

Debido a estas diferencias, que no hacen ni mejor ni peor a ninguno de los sexos, simplemente somos tan distintos pero a la vez tan iguales, siempre se van dar este tipo de situaciones, pero de cada uno de nosotros depende el usar nuestro sentido común para hacer de nuestra relaciones un sitio donde vivir de forma plena y compartir una vida llena de emociones, sensaciones y momentos agradables.



D.A.J.



Fuentes: 
Pease, A., Pease, B.(2008) PORQUE LOS HOMBRES NO ESCUCHAN Y LAS MUJERES NO ENTIENDEN LOS MAPAS. Planeta.
Fotografía: https://www.flickr.com/photos/124314991@N06/15599060572/in/photostream/

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