Técnicas de Disciplina Positiva


Desde Fragmentos Coetáneos nos hemos propuesto difundir la Disciplina Positiva como forma de educar a nuestros niños, ya que como muestra el vídeo, los más pequeños aprenden de los mayores por lo que se conoce como aprendizaje vicario o imitación. Por este motivo, la forma en que eduquemos a los niños es muy importante porque de esas situaciones no sólo aprenden lo que tienen que hacer, si no cómo se lo tienen que enseñar ellos a los demás en el futuro, ya sea de forma asertiva o agresiva. Y esto depende de nosotros. 
Los gritos no educan.
Pasemos a definir la Disciplina Positiva. Es un tipo de educación que ayuda a entender la conducta inadecuada que tienen los niños, promueve actitudes positivas hacia estos y les enseña a tener buena conducta, responsabilidad y destrezas interpersonales por medio del uso de los principios de generosidad, estímulo y respeto mutuo. Por lo tanto la Disciplina Positiva tiene un doble efecto ya que brinda a los padres las herramientas necesarias para guiar a los niños de forma positiva, a la vez que aprenden sobre la conducta de los niños para poder corregirla de forma efectiva.
Lo contrario de la Disciplina Positiva es lo que se conoce como Disciplina Punitiva, que la diferencia de la primera en que usa el castigo como base, lo cual puede provocar efectos negativos en los niños como resentimiento, deseos de venganza y rebelión o reducción de la autoestima.
Las técnicas de Disciplina Positiva están basadas en la amabilidad y el respeto, intentando la implicación de los niños en los procesos disciplinarios y se usan en casos en los que los niños ya no responden a ningún otro castigo, aunque pueden usarse con todos los niños. Suelen ser niños negativos, destructivos o rebeldes y con esta técnicas se busca proporcionarles un sentimiento de propia conciencia, siempre con amabilidad pero con firmeza, respeto y ánimo.
Estas técnicas tienen su base en las enseñanzas de Alfred Adler y Rudolf Dreikurs, dos médicos que desarrollaron la psicología individual, para mejorar las relaciones interpersonales del individuo, la familia y la sociedad, sin tener que recurrir al castigo.

A continuación vamos a enumerar algunas de las técnicas más usadas en Disciplina Positiva:
  • Atención positiva: es necesario centrarse en las conductas positivas y elogiarlas. Lo que se consigue con esto es reforzar la conducta positiva del niño, en vez de regañar o reprender las conductas negativas.
  • Consecuencias naturales o lógicas: cuando un niño vierte un vaso de agua, la consecuencia natural es que lo limpie. Cuando tira sus juguetes en vez de jugar con ellos, la consecuencia lógica es retirarle los juguetes.

  • Prevenir el mal comportamiento: tener una rutina, con unas reglas  de comportamiento que sean comprensibles para el niño, actividades interesantes en momentos en que se generan conflictos para así reducir la aparición de conductas negativas. Se pueden tener el horario y las normas escritas y colocadas en un lugar visible de la casa, así, cuando haya un conflicto, pueden referirse a las reglas de casa.


  • Elogiar el comportamiento opuesto: los niños tienen conductas negativas con tal de llamar la atención de los mayores, aunque sea para regañarles. En este punto es mejor ignorar la conducta negativa y centrarse en el comportamiento opuesto. Por ejemplo, cuando un niño nos pide las cosas a gritos, hemos de elogiar todas las veces que nos las pide sin gritar. Es importante dejarle claro por qué se le elogia en ese momento, diciéndole algo como “me gusta que me pidas las cosas así”. Así nos aseguramos que aprenden las conductas que consideramos positivas.

  • Tiempo fuera: esta técnica busca sacar el niño de la situación de conflicto y le da un tiempo para calmarse y pensar en lo que ha sucedido. Se debe separar el niño de la situación que generó el conflicto y llevarle a un lugar designado permaneciendo en dicho lugar unos minutos. Tras pasar los minutos que se hayan designado, se debe hablar con el niño sobre lo que sucedió y cómo puede actuar si se presenta de nuevo la situación que provocó el conflicto. No hace falta que el niño permanezca mucho rato “pensando”, entre cuatro o seis minutos es suficiente. No es conveniente usar esta técnica para todas las conductas negativas ya que se puede volver ineficaz.


Espero que les haya gustado, teniendo en cuenta que si sus hijos tienen problemas de conducta busquen ayuda de un profesional, ya que este artículo sirve tan solo como guía orientativa y no como un diagnóstico. No duden en dejar sus comentarios.
Un saludo.

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