El poder de la risa

En este artículo vamos a tratar la risa y el poder que puede ejercer en nuestro entorno, quedando científicamente demostrados los beneficios que nos puede aportar tanto a nivel físico como a nivel psicológico.
A pesar de las dificultades a las que nos enfrentamos a día de hoy, muchas de ellas se verían reducidas o simplemente inhibidas con una vida más llena de sonrisas y carcajadas que de enfados y malhumor que no llevan a ninguna parte.
El ser humano, como animal racional que es, busca durante su vida un camino que le lleve a la felicidad, y a vivir una vida plena. Existen tantos buscadores de felicidad como personas hay en el mundo, pero una cosa que nos ha demostrado la ciencia es que todos y cada uno de nosotros estamos “construídos” de la misma materia, con lo cual, teniendo en cuenta las diferencias que nos hacen diferentes, valga la redundancia, por ejemplo la personalidad, todos estamos predispuestos a los mismos procesos físicos y psíquicos, como la risa.
El ser humano, al igual que algunos homínidos no humanos como el bonobo o el orangután, posee la capacidad de reír como demuestra este estudio, aunque con algunas variaciones evolutivas.
Bonobos

Orangután.

Nosotros hemos evolucionado hasta el punto de desarrollar técnicas que nos aportan  los beneficios señalados anteriormente, perfeccionando la risoterapia, una terapia destinada a mejorar el estado físico y psicológico a través de la risa. Cuando una persona ríe, además de mejorar su estado de ánimo y mejorar su estado psicológico, con la risa también se generan sustancias beneficiosas para el organismo, como endorfinas, de cara a diferentes patologías y enfermedades.


Entre los beneficios que nos ofrece esta terapia podemos encontrar la eliminación del estrés, ansiedad, tensión, depresión, problemas cardiovasculares, respiratorios, reduce el insomnio….. Tras enumerar estos beneficios podemos decir que la risa también nos aporta alegría, relajación, creatividad, sentido del humor, gozo y aprendemos a vivir de una forma positiva e intensa.

Como demuestran los estudios llevados a cabo por el Profesor de Psicología y ayudante de dirección de Neurociencia de la Universidad de Maryland, Robert Provine, la risa es un comportamiento social que no se puede llevar a cabo estando solo. Lo que nos lleva  a pensar que la risa es una especie de ritual que realizamos en un determinado entorno social. Esto provoca que se refuercen los lazos de afectividad entre personas. 
Al ser una expresión de naturaleza social las técnicas de risoterapia que se imparten suelen ser en grupo.

Vamos a mostrar algunas técnicas de risoterapia que hemos extraído de la página web http://www.risoterapia.es/, y que nos dan una idea de lo divertido que puede llegar a ser un taller de risoterapia, olvidando así las pequeñas cosas que, a veces hacemos grandes, del mundo que nos ha tocado vivir.

  1. Desde cuándo…: El participante 1 se pone detrás del participante 2, ambos a la vista del resto de los participantes. El participante 1 que está a la espalda hará algún gesto de una acción (lavarse, comer, hacer el amor…) y se le preguntará al participante 2, que no lo está viendo, “¿desde cuándo no lo hace?” a lo cual responderá sin saber cuál es la acción. Las risas, carcajadas y gestos de los compañeros podrán ayudarle a cambiar la opción ante la barbaridad que ha podido decir. Luego el se turnan el sitio hasta que todos los participantes hayan pasado por él.
  2. Los besos: El monitor, sin decir el nombre del juego, pide a los participantes que piensen una parte del cuerpo y que la escriba en un papel. Posteriormente alguien al azar formará un corro con el resto de participantes a su gusto, y después se informa a todos de que deberán besar la parte que escribieron a la persona que esté a su derecha. Solo con ver la reacción de la gente, ya suelen comenzar las risas, y si alguien se arrepiente de la parte elegida podrá cambiar el papel por otra persona al azar sin preguntar nada.
  3. Las cosquillas: Si el destino es la risa, las cosquillas es el camino más corto. Por parejas se buscarán los puntos más sensibles del compañero para provocar la risa. Después de algunos segundos ni siquiera será necesario tocar dicha zona de cosquillas para que el compañero se ría, si no solo con acercar los dedos la risa brotará soltando tensiones.
Esto suele ser parte de una sesión  de risoterapia dirigida por un monitor.
Para terminar podemos ver el siguiente vídeo, con el que se nos escapará al menos una sonrisa y nuestra vida se alargue un poco según la creencia popular. Espero que les haya gustado.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s